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Las persianas, además de impedir la excesiva entrada de luz solar, juegan un papel fundamental en el aislamiento térmico y acústico del hogar. Por ello a la hora de elegirlas, además de mantener la estética exterior del edificio, hay que evaluar su eficacia. Las persianas enrollables, son las más comunes en los hogares españoles. Se trata de un sistema compacto que ocupa muy poco espacio, tanto en el exterior como en el interior de la vivienda. Este sistema, permite la recogida y bajada manual o la automatización de persianas.
El cajón, es el lugar donde permanece la persiana una vez enrollada. El modelo de obra, que va empotrado en la pared es el más tradicional, pero aísla menos que los modelos compactos. Los compactos, consisten en un cajón incorporado a la persiana y que se encaja en el marco de la ventana, por el interior o por el exterior. Estos se realizan a partir de diversos materiales, entre los que destacan los siguientes.
PVC
Permiten un cierre hermético, lo que proporciona un perfecto aislamiento térmico y acústico. Son resistentes, ya que suelen estar compuestos de una doble pared, aunque son sólo adecuados para la colocación en el interior.
Aluminio
Este material es menos habitual. Se suele utilizar cuando el cajón va a ir colocado por el exterior de la vivienda, ya que es muy resistente a las inclemencias del tiempo y los golpes. También, puede usarse el aluminio de obstrucción, que ofrece una mayor seguridad.
Mixtos
Están compuestos por una aleación de aluminio extrafusionado y PVC. Combinan, ambos materiales en las cuatro caras de la caja para conseguir un mayor aislamiento. A nivel decorativo, son muy vistosas, ya que existe gran uniformidad de colores en sus caras interior y exterior.
En todos los casos, se potencia la insonorización y aislamiento térmico, por medio de un relleno de poliuretano, sobre todo en los casos de las cajas dobles de PVC.
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