|
Las persianas además, de servir como decoración de ventanas nos aíslan frente al frío, el calor y los ruidos. Según el material y el grosor de las lamas, pueden reducir hasta un veinte por ciento las pérdidas de calor, con el consiguiente ahorro en el consumo de calefacción, o ayudar a mantener fresco el ambiente sin necesidad de utilizar el aire acondicionado.
Además, son una buena ayuda para acabar con los ruidos que se cuelan desde el exterior. Pero las persianas son también un importante elemento decorativo. Las nuevas, tendencias amplían las tonalidades de blanco, gris y marrón, los colores más clásicos, para conseguir una total integración en el conjunto de la fachada y el resto de la decoración. El cajón, donde se guarda la persiana enrollada suele tener el mismo color que el resto de la estructura.
Respecto a su ubicación, habitualmente están en el exterior de las ventanas, expuestas al frío, el sol y la lluvia. No obstante, se puede mantener el color gracias al lacado o esmaltado de las lamas. Los materiales, de que están hechas aluminio, pvc o madera principalmente y su tratamiento impide que se deformen ante condiciones ambientales adversas. Protegen frente a los ruidos del exterior y permiten reducir hasta en un 20%, las pérdidas de calor en invierno.
|